¿Qué efectos tiene el vendaje neuromuscular?

Utilizando las diferentes técnicas de vendaje neuromuscular o kinesiotape, vamos a provocar diversos efectos o acciones sobre el organismo:

  • Acción o efecto circulatorio: los pliegues cutáneos superficiales que se forman al aplicar el vendaje neuromuscular aumentan el espacio subcutáneo donde se encuentran los capilares perilinfáticos y los vasos capilares, mejorando de esta forma su función.
  • Acción o efecto analgésico: por disminución de la presión sobre los receptores aferentes y eferentes que se encuentran en el espacio subcutáneo, y por la mejora de la circulación sanguínea y drenaje linfático local (disminuye la irritación química de los tejidos al drenar los mediadores del proceso inflamatorio y del dolor).
  • Acción o efecto neuro-mecánico: todos los movimientos del cuerpo se realizan en respuesta a estímulos sensoriales que actúan sobre el Sistema Nervioso Central desde el exterior a través de los exteroceptores, siendo la información aferente dada por la piel y las fascias una de las más abundantes y ricas en la regulación del movimiento normal. Con la aplicación del vendaje neuromuscular podemos influir en cómo se realiza un movimiento determinado, así como aumentar o disminuir el tono muscular dependiendo del sentido en el que se traccione la piel.

Beneficios del Vendaje neuromuscular

Estos tres efectos o acciones descritas anteriormente, ayudan a comprender los diferentes beneficios que obtenemos en nuestro organismo, al aplicarlo en nuestros tratamientos:

  • Analgesia.
  • Activación de la circulación sanguínea y linfática (disminución de la inflamación, disminución de hematomas…)
  • Mejora la función muscular: reduce la fatiga muscular, modula el tono muscular (aumenta o disminuye el tono muscular), mejora la flexibilidad…
  • Mejora la función articular: actúa sobre la propiocepción y corrige la posición articular, corrige la dirección del movimiento, aumenta la estabilidad articular…
  • Mejora la función fascial: mejora la interrelación entre las fascias y evita las adherencias entre ellas, favoreciendo el movimiento normal.
  • Mejora la postura: gracias a la información sensoriomotriz y propioceptiva que aporta.
  • Acelera el proceso de reparación de la lesión: aumenta la circulación sanguínea local y favorece el drenaje de las sustancias de desecho.
  • Acción neurorrefleja: al actuar sobre el dermatoma, podemos influir en el resto de elementos de la metámera.